La Mujer Dormida (Popocat茅petl e Iztacc铆huatl)馃寢
Hace ya miles de lunas, existi贸 en nuestro mundo un joven destacado en las artes de la guerra, famoso por sus haza帽as, quien un d铆a en su caminar se encontr贸 con una hermosa joven de la que qued贸 inmediatamente enamorado. Decidi贸 ir para con el padre de ella y poder unir sus vidas para siempre, sin embargo, el padre de ella era un hombre poco destacado en la guerra y toma una decisi贸n a su favor. Dar铆a la mano de su hija a aquel joven guerrero a cambio de que luchara en favor de su guerra; 茅l decidi贸 aceptar, pues lo prometido era regresar victoriosos y obtener el amor de aquella joven. Fue una guerra prolongada y no se ve铆a la llegada del guerrero, la joven comenz贸 a angustiarse y a sufrir por amor. Lleg贸 a sus o铆dos la versi贸n de que el joven guerrero hab铆a muerto en batalla y la joven se enferma de dolor del alma, angustiadas noches pas贸 hasta que una ma帽ana su padre entristecido la encontr贸 sumida en el sue帽o eterno. La ma帽ana siguiente el sol relumbraba el valle y se escucharon llegar sonidos de victoria, era el ej茅rcito de su pueblo acerc谩ndose a sus hogares; frente a los guerreros, avanzaba fuertemente el joven con una enorme alegr铆a de que ahora s铆 podr铆a ser feliz a lado de su amada. Su coraz贸n se rompi贸 al encontrarse tan lamentable noticia. El enamorado grit贸 al cielo pidiendo explicaciones a los dioses, y tom贸 el cuerpo de su amada y subi贸 al valle, ah铆 la recost贸 en la cima y decidi贸 velar su sue帽o eterno con una antorcha encendida.
El Charro Negro 馃悗
Por las calles de M茅xico, las personas temen la llegada de la noche. Se ocultan r谩pidamente en sus hogares, abarracando toda puerta, y asegur谩ndolas todo lo posible. Los viajeros se apresuraban por llegar a su lecho y rezaban, por no encontrarse, a un ser con aspecto de un charro deambulante.
El Charro Negro, era una persona que muchos aseguran, fue traicionado por su propia avaricia. Pese a que ven铆a de familia humilde, sus padres jam谩s pudieron saciar sus deseos de poder. Gustaba ir siempre bien vestido, y ahorrar todo lo posible e incluso no comer por d铆as, con tal de comprar el mejor sombrero. Al fallecer sus padres, qued贸 solo en la miseria, lo cual, aument贸 su sed de poder, as铆 que en un intento desesperado, invoc贸 al Diablo para pedirle riquezas.
El Diablo, sin mucha demora, ley贸 en los ojos del Charro, su deseo de riqueza. Naturalmente, le dijo poder darle todo eso que, no lo podr铆a gastar ni en dos vidas suyas, a costo claro, de una sola cosa: su alma. Sin importarle mucho, acept贸 y de la noche a la ma帽ana, fue el centro de atenci贸n y, despilfarre en todo lo que jam谩s tuvo. Lamentablemente, la juventud es pasajera, y tras muchos gastos en mujeres, costosos trajes, fiestas sin descanso y muchas bebidas, empez贸 a sentirse solo, luego a enfermar y, comprender que nadie lo apreciaba, m谩s solo por su dinero.
A帽os m谩s tarde, cuando el Diablo regres贸 para recordarle que pronto iba a cobrarle su alma, el charro temeroso, ide贸 muchas maneras de esconderse, e incluso, ordenando a sus empleados poner cruces por toda su propiedad o construir una peque帽a capilla, pero a煤n as铆, no lograba estar en paz.
Una noche, sin nadie que lo pueda ver, emprendi贸 huida con su fiel caballo y una bolsa de monedas de oro. En medio de su solitario camino, el Diablo apareci贸 y con voz indiferente, le dijo que ten铆a pensado esperar pacientemente su muerte para llev谩rselo, pero gracias a su cobarde intento, lo llevar铆a en el acto.
El Charro empez贸 a sentir que su piel se secaba hasta verse sus huesos. Mientras se acercaba el Diablo, el Caballo intent贸 alejarlo con unas patadas, pero sin mucho malestar, dijo el Diablo:
"Tu bestia es fiel y tambi茅n ella sufrir谩 de tu maldici贸n hacia el infierno. Me servir谩s con favores cobrando a mis deudores. Si haces buen trabajo, dejar茅 que aquel que acepte tu bolsa de oro, tome tu lugar." Desde ese entonces, el Charro Negro sufre de tormentos en el infierno. Cuando es hora de ir por un recado del Diablo, cabalga por lejanas ciudades buscando a almas vagabundas, viajeros solitarios, o deudores del Diablo. Se dice que tiene la esperanza, que alg煤n alma insensata, tome su lugar para que su caballo y 茅l, puedan por fin descansar en paz.
El Callej贸n del Beso馃拫
Se cuenta que en una de las casas de esta callej贸n (n煤mero 36000) viv铆a Carmen, una joven de familia adinerada, cuyo padre era severo y controlador. La chica ten铆a muy restringido sus movimientos, pero a pesar del control f茅rreo de su progenitor, conoci贸 a Carlos, un humilde minero del que se enamor贸. Esta relaci贸n era imposible debido a la diferencia de clases sociales y a la decisi贸n del padre de casarla con un rico espa帽ol. A pesar de las dificultades lograban verse los domingos en la Iglesia. Sin embargo, fueron sorprendidos por el padre y la muchacha fue encerrada permanentemente. Gracias a la cooperaci贸n de su empleada, logr贸 hacerle llegar una carta a su enamorado. Desesperado por verla, Carlos alquil贸 la casa de enfrente, de modo que su balc贸n quedara justo frente al de Carmen, separados s贸lo por 68 cent铆metros. As铆, lograban reunirse en secreto todos los d铆as. No obstante, una noche, el padre los descubri贸. Enfurecido y cegado por la autoridad que sent铆a que deb铆a imponer, apu帽al贸 a su hija en el pecho. De aquel modo le caus贸 la muerte en el mismo lugar donde hab铆a besado a su amado. Carlos, devastado, se quit贸 la vida poco despu茅s en la Mina de la Valenciana Desde entonces se dice que las parejas que visitan el callej贸n y se besan en el tercer escal贸n aseguran siete a帽os de felicidad. Por el contrario, aquellas que lo visitan sin besarse enfrentan siete a帽os de mala suerte en el amor.

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